APRENDIENDO A CONOCER LOS ALIMENTOS: ALIMENTACIÓN COMPLEMENTARIA Y DESTETE

El primer año de vida es un periodo caracterizado
por un rápido crecimiento y desarrollo
físico. Los lactantes pierden peso en los primeros días de vida, lo duplican
alrededor del cuarto al sexto mes y lo triplican al año. Durante esta
etapa, la alimentación resulta esencial para
garantizar el crecimiento y desarrollo del niño a largo plazo. Una alimentación
deficiente o errónea durante este período puede afectar de manera irreversible
el crecimiento y desarrollo físico, el coeficiente intelectual y causar
alergias alimentarias de por vida.
La lactancia materna debe suministrarse de forma
exclusiva durante los primeros 6 meses de vida del bebé puesto que el lactante
solo es capaz de succionar y deglutir líquidos, el tracto digestivo no se ha
desarrollado y además la misma posee los nutrientes y sustancias más indicadas
para fortalecer el sistema inmune y garantizar los procesos de crecimiento y
desarrollo en este momento.
ALIMENTACIÓN COMPLEMENTARIA.
¿Por qué deben introducirse alimentos?

¿Qué es el destete?
Es el abandono de la lactancia materna y la dependencia
del lactante al pecho materno. Se instaura a partir de los 6 meses y se
prolonga durante un período largo en el que el lactante , sin abandonar la lactancia
materna, empieza a probar nuevos alimentos.
La Organización
Mundial de la Salud (OMS) recomienda un destete progresivo a partir de los
6 meses, con la introducción de nuevos alimentos y mantener la lactancia hasta
los dos años o más.

¿Cómo iniciar la alimentación complementaria?
·
Se
debe comenzar con los alimentos menos alergénicos como el arroz, verduras, carnes (aves y carne
de res) y frutas. Evitar la leche de
vaca, pescados y huevos hasta el año de vida, así como el consumo de alimentos
manufacturados con aditivos alimentarios.
·
Lo
ideal es introducir los primeros alimentos en forma de papillas, purés y
alimentos semisólidos para facilitar e ir adaptando progresivamente los
procesos de deglución.
·
La
OMS recomienda que a los niños amamantados sanos se les proporcione 2 ó 3 comidas al día, además de
la leche materna a demanda entre los 6 y 8 meses y 3-4 comidas al día entre los
9 y 24 meses. Se recomienda ofrecer el pecho
antes y después de los sólidos.
·
El
primer alimento que puede complementar la lactancia son los CEREALES. Pueden
introducirse mezclados con leche materna empezando con los menos alergénicos y
más digestivos como el arroz y el maíz, y a partir de los 7 u 8 meses
incorporar los cereales con gluten como el trigo, cebada, avena y centeno.
·
En
cuanto a los VEGETALES se ofrecerán a partir de los 6 meses en forma cocida y de
puré. Con ellas se aportan minerales, vitaminas, antioxidantes y fibra. Se
introducirán gradualmente, empezando las
más suaves y digestibles como la zanahoria, auyama o calabaza, calabacín y
vainitas. A partir del año pueden introducirse otros como la espinaca y
acelgas, remolacha, lechuga y tomate.
·
Las FRUTAS pueden ofrecerse en
forma de puré, compotas naturales o batidos, todos sin endulzar. Para empezar, son aconsejables la manzana, la
pera, el cambur, la lechosa o papaya y la ciruela. Evite las frutas cítricas y
alergénicas como las fresas, duraznos, melocotones y naranjas hasta el año de
vida.
·
En
cuanto a las CARNES, se recomienda empezar con el pollo preparado en pisillo,
desmechado o en licuados con verduras y vegetales. Al principio la carne de res
debe prepararse bien cocida y triturada o molida, y cuando el niño es capaz de
masticar se le puede dar en pequeños trozos.
·
El PESCADO
debe introducirse preferiblemente a partir del año, para evitar reacciones
alérgicas y sensibilización alimentaria. Se recomienda iniciar con pescados
blancos por poseer menor cantidad de grasa, mayor digestibilidad y menor contenido
de sustancias tóxicas (mercurio y ácido bórico, entre otros).
·
El HUEVO
tiene gran capacidad alergénica, por lo que se puede introducir al 10º mes,
comenzando por la yema, que puede añadirse a la papilla o al puré de la cena, mientras
que la clara y el huevo entero no debe introducirse sino hasta el año. Su aporte deberá superar las 2 ó 3 unidades a
la semana.
·
La LECHE
DE VACA no debe formar parte de la alimentación complementaria antes del año de
edad. El yogurt constituye un excelente aporte lácteo, ya que contiene poca lactosa
y por estar acidificado favorece la absorción y asimilación del calcio,
regenera la flora intestinal y produce un tránsito digestivo rápido. Puede
empezar a utilizarse a partir del décimo mes.
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