domingo, 9 de noviembre de 2014

SÍNDROME DE INTESTINO IRRITABLE



El síndrome de Intestino Irritable es una enfermedad inflamatoria que incluye períodos de constipación o estreñimiento  a los que luego sobrevienen episodios diarreicos. Se refiere a un patrón anormal de la defecación por más de tres meses, cursando con diarrea indolora, estreñimiento alternativo con diarrea o estreñimiento crónico. Es común la aparición de flatulencia excesiva y sensación de evacuación incompleta, dolor rectal y moco en las heces. 
Se desconoce la causa, pero se ha asociado la patología a un reflejo gastrocólico exagerado, sensibilidad anormal del colon al estiramiento, trastornos psiconeuróticos, preocupación por síntomas gastrointestinales e intolerancias dietéticas. La aparición de los síntomas está asociada a  trastornos emocionales o periodos de estrés prolongado. Suele asociarse con pacientes ansiosos, inquietos y nerviosos y se exacerba con errores en la alimentación como (exceso de café, comidas rápidas y ricas en hidratos de carbono complejos, ingestas apresuradas y asociadas a otras actividades como discutir o fumar, comida diaria única y excesiva, ingesta exagerada de frituras o condimentos picantes.
Existen también algunos factores que pueden favorecer la aparición de síntomas en personas  propensas al SII tales como: Uso excesivo de laxantes, enfermedad gastrointestinal previa, antibioticoterapia, falta de regularidad en el sueño, reposo, la ingesta de líquidos y en las defecaciones.
El tratamiento nutricional de esta patología va de la mano del apoyo terapéutico y el objetivo es aliviar el trastorno, nutrir al paciente y en muchos casos normalizar el peso.

En los casos en los que se presente la constipación o estreñimiento  el tratamiento nutricional consiste en aportar fibra, adecuada ingesta de líquidos y sugerir actividad física con regularidad.
En el paciente con SII lo primero que se debe hacer es identificar si es un síndrome de intestino irritable con constipación o si cursa con diarreas, para de este modo poder indicarle el mejor tratamiento nutricional a fin de mejorar su condición.

En caso del SII que cursa con diarrea: existe pérdida significativa de nutrientes, electrolitos y agua, por lo tanto se debe cuidar muy bien la alimentación del paciente para poder reponer dicha perdida.

Alimentos prohibidos: Lactosa y lácteos en general, fibra (alimentos integrales como panes, galletas y cereales), los carbohidratos simples como los azucares es preferible sustituirlos por carbohidratos complejos, las frituras y grasas también se deben evitar así como las frutas y vegetales crudos.
Alimentos permitidos: Los carbohidratos complejos en general pero siempre cuidando la ingesta de fibra que se podría empeorar el cuadro de diarrea, alimentos que contengan pectinas como plátano, arroz, y manzana (COCIDOS). Los alimentos lácteos se pueden sustituir por fórmulas de soya. Una vez que culmine el episodio de diarrea se puede comenzar a incorporar:
La lactosa pero en alimentos bajos en grasa y que cuyo contenido de lactosa sea bajo, como el queso ricotta y el yogurt.
Las carnes blancas como pollo o pescado y las carnes rojas cuyas formas de preparación sean fáciles de digerir como esmechado o molido.
Los vegetales cocidos y sin piel posteriormente crudos pero igualmente sin piel y finalmente se podrán incorporar los frutos secos.
Se recomienda que la ingesta diaria de fibra se  mantenga entre los 20 ‐30 gr.

Es de suma importancia tomar mucho líquido ya que cuando hay diarrea se pierde una gran cantidad de agua y se corre el riesgo de deshidratarse (riesgo aún más grave en ancianos, niños y embarazadas). De ser necesario, se debe recurrir a bebidas de rehidratación o a sales de rehidratación oral.


En el caso del SII que cursa con constipación: Se recomienda la ingesta de alimentos ricos en fibra como frutas y vegetales con su piel, mezclas de cereales con frutos secos y alimentos integrales. Las grasas en pequeñas porciones en cada comida.  Los lácteos enteros y líquidos fríos para ayudar al ablandamiento de las heces.



Alimentos prohibidos: Alimentos astringentes como plátano verde, zanahoria, manzana, arroz, (COCIDOS). Los alimentos flatulentos como el coliflor, granos, brócoli, repollo, ajo, cebolla, maíz, pepino, berro, aguacate, pimiento verde, pimienta, rábano, frijoles de soya, nabos, melón y patilla.

Otras recomendaciones para evitar la constipación:
·         Consumir abundante cantidad de líquido (10-12 vasos -3 litros-) diariamente.
·         Realizar actividad física: Caminata y abdominales.
·         Realizar las cuatro comidas del día.
·         Dedicar tiempo para evacuar el intestino.
·  Hacerse el hábito de ir todos los días al baño a una determinado hora, independientemente de tener o no deseos.
·         Evite comer nervioso.
·         No fume ni tome alcohol.
.     Haga comidas en pequeñas porciones


Alimentos Funcionales

Considere incorporar a la dieta alimentos con Probióticos, microorganismo vivo dentro de un alimento, tiene efecto beneficioso por producir sustancias antimicrobianas y ácido láctico, capturar las toxinas de agentes patógenos, disminuir el pH intestinal favoreciendo el aumento de organismos beneficiosos como la flora bacteriana y competir por los nutrientes con las bacterias.
Algunos alimentos fuentes de alimentos funcionales son el yogurt, leche, miel, frutas, cebolla, cambur, endivias, tomate, el calostro, entre otros. 

Otras Recomendaciones

Mejore su estilo de vida, aprenda a meditar, valore dormir más o al menos lo suficiente, quiérase y aprenda a relajarse, las actividades al aire libre son beneificiosas, así como la actividad física en general.  Actualmente la psicoterapia le aporta alternativas para mejorar el manejo de las emociones y canalizar la energía de manera favorable para su salud. Armonice los chakras y verá los resultados en su estado de ánimo y en su intestino.



Son las recomendaciones de Sano Sabor Consultores Nutricionales C.A.
 


Rif. J-404160396

domingo, 2 de noviembre de 2014

HIPERINSULINISMO O RESISTENCIA A LA INSULINA ¿Cómer comer para prevenirla y tratarla?

HIPERINSULINISMO O RESISTENCIA A LA INSULINA

 ¿Cómo comer para prevenirla y tratarla?
La resistencia a la insulina  no es más que una entidad patológica que cursa con una disminución de la respuesta y acción de la hormona insulina en los tejidos. La insulina, es la hormona que permite la captación de la glucosa (azúcar en sangre), y cuando la misma no actúa como debe se produce una disminución de la captación de la glucosa (azúcar) y un aumento de la secreción de insulina en aras de restablecer el equilibrio.

La ADA (American Diabetes Association) lo explica muy fácilmente  diciendo que “la insulina funciona como llave de acceso a las células, ella abre la puerta como si fuera una llave y permite que la glucosa entre a la célula. Cuando se tiene resistencia a la insulina, las células no responden a la insulina, ofreciendo resistencia.  El páncreas produce entonces más insulina para tratar de mantener normales los niveles de glucosa o azúcar. Esa insulina adicional ayuda en un principio, pero en poco tiempo, hasta la insulina adicional no puede abrir las puertas de las células y la glucosa se acumula en la sangre. Si la glucosa en la sangre se eleva demasiado, se puede tener pre-diabetes o diabetes.

¿Cuáles son los factores de riesgo o causas de la Resistencia a la Insulina?
Según la ADA (American Diabetes Association) los factores de riesgo para el desarrollo del síndrome de resistencia a la insulina son.
1.   Sobrepeso
2.  Poca actividad física
3.   Mujeres con medida de cintura al nivel del ombligo de más de  90 centímetros (35 pulgadas)
4.  Hombres con una medida de cintura de más de 100 centímetros (40 pulgadas)
5.   Padres, hermanos o hermanas padecen de diabetes tipo 2
6.  Síndrome de ovario poliquístico
7.  Mayor de 45 años
8.   Presión de la sangre mayor de 140/90 mmHg
9.  Niveles de colesterol HDL bajos (35 mg/dl o menos)
10.   Niveles de triglicéridos altos en sangre (250 mg/dl o más)

¿Cómo saber si tengo Resistencia a la Insulina? ¿Hay algún síntoma?

La mayoría de los individuos no reportan ningún síntoma antes de ser diagnosticados. Sin embargo, si usted cumple con 1 o más factores de riesgo, es prudente que acuda a un especialista para que le indique los análisis necesarios para poder verificar si la padece.

Generalmente, los individuos con resistencia a la insulina tienen tendencia a la adiposidad y se les dificulta la pérdida de peso. Además, es común la presencia frecuente de “antojos” por alimentos dulces o hambre excesiva aún después de haber comido.

¿Cómo tratar la Resistencia a la Insulina? ¿Qué hago si sospecho que la tengo?

Lo primero que deberá hacer es acudir a su médico de confianza para que realice el diagnóstico apropiado. De resultar afectado o cumplir con alguno de los factores de riesgo mencionados anteriormente el médico indicará tratamiento farmacológico de ser necesario.

Sin embargo, el tratamiento nutricional y el cambio de estilo de vida es sin duda, el más efectivo para prevenir, tratar y frenar la progresión de la resistencia a la insulina. Por lo que, acudir a un Nutricionista – Dietista acreditado es fundamental. A continuación te daremos algunas recomendaciones dietéticas para estos casos, sin embargo esto no sustituye a la consulta nutricional, tomando en cuenta que las recomendaciones e indicaciones deberán ser siempre individualizadas de acuerdo a la edad, sexo, altura, peso actual y demás características del paciente en cuestión.

TRATAMIENTO NUTRICIONAL PARA LA RESISTENCIA A LA INSULINA

a)    Control del peso corporal: en la mayoría de los casos la resistencia a la insulina se asocia a sobrepeso u obesidad. La  pérdida de peso moderada (5-7%) del peso actualpreviene o retarda el desarrollo de DM2 en individuos con prediabetes. Una reducción aproximada de 300 a 500 calorías por día debajo del consumo energético habitual es de gran ayuda para el control de peso. Sin embargo, el plan nutricional no sólo debe enfocarse en la cantidad de calorías sino en la calidad y nutrientes que la integran.
b)    Disminución del Consumo de Azúcares y Vigilar el consumo de Carbohidratos: Los Carbohidratos deben aportar del 45 al 65% de las calorías diarias, sin embargo más importante es la fuente o el origen de estos carbohidratos.  En líneas generales debe tomarse en cuenta:

1.    La fuente de carbohidrato: prefiriendo los carbohidratos complejos (arroz, papa, arepas, pan) en forma entera o integral y evitando las versiones refinadas. Debe suprimirse o minimizarse de la dieta el consumo de harina de trigo blanca (pan blanco, pastas) y preferir sus versiones integrales cuidando la forma de preparación y combinaciones.  

2.    Tomar en cuenta el Índice Glicémico: el índice glicémico (IG) es la medida en que se dispara el azúcar en sangre luego de ser ingerido un determinado alimento. En general, los carbohidratos (cereales, tubérculos y frutas) tienden a elevar el azúcar en sangre, sin embargo es importante tomar en cuenta que al ser combinados con proteínas, grasas y fibra el IG disminuye por lo que lo recomendable es siempre combinar los carbohidratos con alguna fuente adicional de estos nutrientes. Adicionalmente, el proceso de licuado aumenta el índice glicémico, por lo que no deberán tomarse jugos o batidos de frutas inclusive sin azúcar, sino preferir la versión entera o en trozos.
3.    Suprimir el consumo de azúcar de mesa: se recomienda en general, evitar el consumo de azúcar (sacarosa) , tomando en cuenta que la misma no sólo se encuentra en el azúcar común que agregamos a bebidas como el café o los jugos, sino también en forma de azúcar escondida en galletas dulces y saladas, panes, salsas comerciales, jugos pasteurizados, té frío, etc.

c)    Edulcorantes: En la mayoría de los casos es indicado el consumo de edulcorantes artificiales como la sucralosa, aspartame, sacarina y polialcoholes. Sin embargo, recientes estudios han demostrado que los mismos pueden aumentar los antojos por alimentos azucarados, producir adicción y no contribuir con el control de glucosa e insulina en estos pacientes. Nuestra recomendación es llevar al mínimo el consumo de este tipo de productos, y siempre que se pueda consumir las bebidas e infusiones sin endulzar. De esta forma se reeducará el paladar y poco a poco desaparecerá la necesidad de utilizar azúcar y endulzantes. Otra opción saludable, es la utilización de stevia en hojas o sus extractos puros para algunas preparaciones. En cuanto a los edulcorantes a base de stevia, si bien pueden utilizarse lo recomendable es no exceder de 2 sobrecitos al día. En cuanto a la fructosa comercial, a pesar de contener menos calorías y carbohidratos por porción que la sacarosa, no se recomienda por su capacidad de aumentar los triglicéridos en sangre; no obstante, la fructosa contenida en las frutas no produce el mismo efecto.
d)    Fraccionar las comidas: Para un mejor control de los niveles de insulina y glucosa, evitando picos y oscilaciones bruscas se recomienda repartir la alimentación en 5 ó 6 tomas diarias, en pequeñas porciones y con las correctas combinaciones de alimentos. De froma general, todas las comidas deberán contener alguna fuente de carbohidrato acompañado de proteínas y grasas saludables. Su Nutricionista le ayudará en la planificación y adecuación de las mismas según sus requerimientos.

e)    Escoger las Grasas: no sólo reducir la cantidad de grasa total ingerida ayudará al control de la insulina, si no también cuidar la calidad y el origen de las grasas ingeridas. Evite agregar aceites vegetales a las preparaciones calientes así como freír o reutilizar los aceites.  Utilice aceite de oliva para aderezar vegetales y ensaladas en frío. Consumir pescados azules (caballa, atún, salmón, sardinas, jurel) aporta ácidos grasos omega 3 con efecto antiinflamatorio, mejoran la sensibilidad a la insulina y ejercen protección cardiovascular. Limite el consumo de carnes rojas a 2 veces por semana y evite el consumo de grasas hidrogenadas o trans presentes en margarinas, galletas comerciales, helados, embutidos y fiambres grasos, mantecas, etc.

f)     Aumente el consumo de Fibra: Asegure un consumo adecuado de fibra mediante la incorporación de frutas y vegetales frescos a todas las comidas y granos enteros. La fibra soluble tiene un efecto metabólico importante ya que ayuda a controlar los niveles de glucosa e insulina y disminuye la tasa de colesterol y triglicéridos en sangre, encuéntrela en la avena, la linaza, los vegetales, frutas como la manzana, ciruelas y lechosa. La ADA recomienda un consumo mínimo de 20 gramos de fibra al día.

g)    Alcohol: la recomendación general es de 2 tragos diarios(no acumulativos) para los hombres y 1 para los mujeres entendiéndose como trago la cantidad equivalente a 45 cc o 3 onzas de bebidas destiladas (whiskey, ron, vodka, ginebra), 5 onzas de vino (150 cc) ó 12 onzas de cerveza (360 cc). Sin embargo en casos de hipertrigliceridemia (triglicéridos altos) lo recomendable es prescindir del consumo de alcohol o espaciar aún más su consumo.

h)    Suplementos Dietéticos: algunos suplementos que pueden resultar de gran ayuda para el control de los niveles de glicemia e insulina en sangre son: los ácidos grasos Omega 3, el Cromo (en forma de Picolinato), el Magnesio, Vitamina B6 (Piridoxina) y Vitamina B3 (Niacina) . Sin embargo dicha suplementación debe ser siempre indicada y supervisada por un especialista en el área y no sustituye nunca a un plan nutricional adecuado.


i)     Ejercicio Físico: Además de la dieta la actividad física es el segundo pilar fundamental para el control de la resistencia a la insulina y la diabetes. La actividad física estimula y facilita la captación de glucosa, mejora la sensibilidad a la insulina, contribuye a la pérdida y mantenimiento de un peso saludable, disminuye los niveles de tensión arterial  y mejora la salud cardiovascular. Se recomiendan los ejercicios moderados de tipo aeróbico, caminata, paseo, bicicleta, natación en donde la FC (frecuencia cardíaca) alcance entre el 78 al 80% del valor máximo. En casos de sobrepeso, obesidad o sedentarismo de larga data, se recomienda iniciar con un tiempo de 15 minutos al inicio, hasta superar los 20 minutos al final del período adaptativo, siendo el tiempo óptimo 1 hora al día. 

T     Cuídate y previene ENFERMEDADES, como la Diabetes...Asesórate con profesional capacitado y aprende a comer #sanoysabroso para toda TU VIDA...


domingo, 26 de octubre de 2014

ASPECTOS IMPORTANTES DE LA INTOLERANCIA AL GLUTEN




Empecemos indicando que le gluten es una proteína que contienen algunos cereales como el trigo, la cebada, el centeno y  los productos derivados de ellos como pastas, panes, tortas, galletas, etc. Por lo que debe estar atento a la lista de ingredientes de los alimentos procesados  si usted tiene intolerancia al gluten, ya que puede estar incluido a través del proceso de industrialización de diferentes maneras por ejemplo ácido láctico, alcohol, emulsificante, almidón, almidón de trigo, almidones modificados, amiláceos, caramelo, caramelización, cereales, colorantes, durum, esencias, espesantes, estabilizantes, fibra de salvado, fécula, germen de trigo gluten, gomas vegetales, goma de avena, harina, harina blanca enriquecida, harina grahma, jarabe, jarabe de cereal malteado, lecitina, levadura, malta, mostaza, mono y diglicéridos, proteína, proteína vegetal hidrolizada, proteína vegetal texturizada, productos del cereal, sabor natural, sabor, malta, saborizantes, sémola, semolina, sirup.
La intolerancia al gluten es un trastorno que presentan algunas personas al consumir alimentos que contienen la proteína “gluten”, caracterizado por inflamación de la mucosa del intestino delgado, con la consecuente disminución de la absorción de nutrientes: proteínas, grasas, carbohidratos, vitaminas y minerales.  Los principales síntomas son los siguientes: pérdida de peso, distención abdominal, cólicos, dolor abdominal, diarreas frecuentes, episodios de estreñimiento, fatiga, calambres, poco apetito, vómitos, irritabilidad, dolor de cabeza y hasta dolores articulares.  Algunas personas pueden no presentar síntomas, sin embargo, no significa que no exista la lesión en la mucosa.


Apunte #1: Para atender estos casos lo fundamental es la alimentación libre de GLUTEN y con la sustitución correcta de alimentos a los fines de garantizar el adecuado estado nutricional de la persona.  Así que es fundamental enfocarse en lo que sí se puede consumir  ya que seguramente son alimentos libres de gluten. Por ejemplo:

Cereales, granos y tubérculos: arroz, maíz, jojoto, papa, soya, yuca, plátano, sorgo, granos en general (quinchoncho, lentejas y caraotas).

Harinas: harina de arroz, maíz, soya, papa, yuca, plátano, almendras, garbanzos, maicena.

Leche y sus derivados: quesos duros y añejados, mantequilla y yogurt, nata, requesón,  cuajada, leche descremada, condensada y evaporada.

Carnes: de res y cerdo, pescados, aves, mariscos y huevos.

Vegetales: hortalizas, tubérculos, frutas naturales, semillas de sésamo, frutos secos.

Azúcar, miel , papelón, coco, aceite, margarina, sal, vinagre de vino, crema de leche, cacao, crémor tártaro, azúcar pulverizada, jarabe de goma

Otros: gelatina de hoja, linaza, canela, vainilla, café en grano y polvo, té natural, manzanilla, aceitunas, cotufas y dulces criollos.




Apunte #2: ¿Cómo hacer para cocinar con Harinas sin Gluten?  Sencillo, profesionales de la Nutrición de  Centros de Asistencia Especial en Venezuela han realizado trabajos al respecto e inclusive publicado información muy valiosa a través de la serie salud Nº 2. Algunos de las recomendaciones son las siguientes:

*      Evite la contaminación de alimentos sin gluten con aquellos que si la contienen, cuidando del uso correcto de utensilios.

*      Al usar harinas sin gluten use agua tibia para garantizar una mejor unión y consistencia de la masa

*      Use ingredientes como bicarbonato de sodio, goma Guam para darle consistencia a la masa

*      Al momento de hornear cubra la masa con papel aluminio para que la cocción sea pareja

*      Para reducir el endurecimiento de la masa hecha con harinas sin gluten use 1 ½ - 2 veces más agua de la recomendada en una receta

*      Si la masa es de arroz o de soya cocine lentamente y por más tiempo

*      La harina de papa la puede utilizar para tortas esponjosas

*      La harina de maíz la puede utilizar para empanizar carnes, pescados y mariscos

*      La harina de maíz mezclada en partes iguales con harina de arroz o de papa sustituye muy bien a la Harina de Trigo.

*      Puede usar puré de manzana en las masas para mejorar el sabor y la textura de las preparaciones que se vayan a hornear

*      Las preparaciones tipo pan, bollo, etc., mejoraran su presentación si se hacen de tamaño individual.


Apunte #3: La compra de alimentos es fundamental y para ello debe estar atentos a los ingredientes ya mencionados que NO se deben Adquirir leyendo las etiquetas para lograr el objetivo. Es mejor evitar el consumo de alimentos elaborados de forma artesanal ya que no reportan en la etiqueta la lista completa de ingredientes.  Puede inclusive conectarse con los fabricantes exponiendo la situación de intolerancia al gluten y solicitar información sobre ingredientes y así evitar efectos negativos a la salud.  Sepa escoger dentro de los alimentos permitidos para que el presupuesto no se vea afectado y para ello lo mejor es que tenga varios menús que le permitan variar las preparaciones.


Apunte #4: En el caso de niños en edad escolar con Intolerancia al Gluten lo más importante es que el niño conozca su tratamiento dietético y lo tome de la manera más natural posible ya que puede llevar su vida normalmente, es cuestión de multiplicar la información a los maestros, amigos y familiares para hacerlo todo más sencillo.  El niño debe estar acostumbrado a chequear los alimentos procesados nuevos claro que con la ayuda de un adulto y de contener gluten se le debe explicar de la mejor manera el efecto que podría tener si lo consume. Debe estar seguro de la situación sin que esto le genere ningún tipo de ansiedad. Inclusive dentro del aula los padres pueden explicarle a los compañeros de clase del niño de que trata la intolerancia al gluten, que la ocasiona y cómo evitarla para que a través del trabajo en equipo el niño se sienta más cómodo.


Apunte #5: Ideas para la merienda en caso de Intolerancia al gluten, la prioridad es que sean saludables, olvídese de las chucherías y alimentos muy dulces, considere las frutas como primera opción, las cuales se pueden ofrecer enteras, picadas o en forma de jugo natural.  Claro dependiendo del tipo de fruta o jugo, use los recipientes correctos, que cierren herméticamente y no menos importante es la higiene de las frutas y su secado para resguardar en lonchera.

Así mismo puede preparase arepitas de colores con jugos de auyama, espinaca y remolacha y con ese líquido preparar la masa, arepitas de plátano, de yuca o batata, son alternativas perfectas para variar el menú y la presentación de las comidas.


Apunte #6: Cuando el niño debe participar en una actividad especial como fiestas de cumpleaños puede consumir preparaciones como Majarete, arroz con leche, natilla, galletas de naranja, bolitas de queso, tequeños (harina de maíz) cotufas, bolitas de carne, gelatina, ponqué de harina de papa, pizzitas de casabe y hasta torta de chocolate con mezcla de tres harinas especial.


La próxima semana estaremos publicando recetas de la Fundación Celíaca de Argentina y multiplicada por el Centro de Atención Nutricional Infantil de Antímano, Empresas Polar 2009.